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El desarrollo de un producto extraordinario comienza con una idea igualmente extraordinaria. Dicho esto, la transición del concepto al producto concreto puede ser compleja. Suele ser necesario explorar las ideas, recopilar y considerar los comentarios de los usuarios potenciales y las partes interesadas, y poner a prueba la funcionalidad. Para proporcionar a los diseñadores y desarrolladores una base óptima antes de comprometer recursos significativos, las organizaciones de todo tipo confían en la creación de prototipos.
La creación de prototipos desempeña un papel esencial en el proceso de diseño y desarrollo, ya que proporciona un medio práctico para probar ideas antes de implementarlas. Este enfoque iterativo, en el que los prototipos mejoran continuamente aplicando los comentarios y los resultados de las pruebas, permite a las empresas obtener una visión retrospectiva antes del lanzamiento oficial del producto. Al visualizar un prototipo e interactuar con él, los equipos pueden tomar decisiones más fundamentadas, mejorar los diseños en función de las experiencias de usuario reales y, en última instancia, mejorar la probabilidad de éxito de un producto en el mercado.
La fidelidad en la creación de prototipos se refiere a la precisión con la que se pretende que un prototipo se parezca al producto final en términos de detalle y funcionalidad. Comprender la diferencia entre la creación de prototipos de alta y baja fidelidad es crucial para elegir el enfoque adecuado en las diferentes etapas del proceso de diseño y desarrollo.
Los prototipos de alta fidelidad son modelos detallados e interactivos que imitan de cerca lo que los diseñadores o desarrolladores esperan que sea la apariencia del producto final, la interfaz de usuario, la funcionalidad, etc. Esto no quiere decir que el prototipo de alta fidelidad no deba revisarse; probablemente tendrá que pasar por varias iteraciones antes de que coincida con el producto final real.
Estos tipos de prototipos son beneficiosos para realizar pruebas de usuario realistas, lo que permite a los diseñadores recopilar comentarios específicos sobre la interacción del usuario y su experiencia general. Son especialmente útiles en las etapas posteriores del proceso de diseño, cuando es necesario probar y perfeccionar el aspecto del producto. Sin embargo, la creación de prototipos de alta fidelidad requiere mucho tiempo y dinero, además de herramientas y habilidades sofisticadas. Su complejidad también puede dificultar los cambios rápidos, lo que podría ralentizar el proceso iterativo.
Los prototipos de baja fidelidad son más básicos y suelen ser representaciones abstractas, como bocetos en papel o diagramas reticulares. Más conceptuales que las alternativas de alta fidelidad, los prototipos de baja fidelidad requieren relativamente poco esfuerzo y se pueden revisar fácilmente.
Estos prototipos son muy útiles durante las tormentas de ideas en las etapas tempranas, ya que permiten explorar rápidamente diferentes ideas y conceptos. La creación de prototipos de baja fidelidad es rentable y rápida, y fomenta una amplia participación, ya que no requiere habilidades de diseño avanzadas. Esta inclusividad fomenta la colaboración entre equipos, lo que mejora la creatividad y la resolución de problemas. El inconveniente es que, debido a su simplicidad, es posible que los prototipos de baja fidelidad no den una idea clara del aspecto del producto final, lo que limita su eficacia a la hora de obtener comentarios detallados de los usuarios sobre el diseño y la facilidad de uso.
En otras palabras, la creación de prototipos de alta y baja fidelidad tiene sus ventajas e inconvenientes. Los prototipos de alta fidelidad ofrecen realismo y comentarios detallados, pero a un coste mayor y a un ritmo más lento. Los prototipos de baja fidelidad sobresalen en cuanto a velocidad y colaboración, aunque es posible que no proporcionen los comentarios detallados del usuario necesarios para llevar a término las decisiones de diseño. La elección entre ellos depende de la etapa del proyecto, los objetivos y los recursos disponibles, y muchos proyectos se benefician de una combinación de ambos enfoques a lo largo del proceso de desarrollo.
Dada la variedad de prototipos de baja y alta fidelidad, no hay límites impuestos sobre la forma que puede adoptar un prototipo. Es igual de probable que se tenga en cuenta un dibujo hecho con bolígrafo en una servilleta que un modelo físico o una aplicación de software. Aun así, los equipos de diseño y desarrollo tienden a trabajar con prototipos que se clasifican en al menos una de las siguientes categorías:
Se trata de imágenes que describen el diseño básico, las características o los conceptos de un producto. Los bocetos se crean con rapidez, requieren pocas o ninguna herramienta especial y son la opción perfecta durante las primeras etapas de generación de ideas. Facilitan la comunicación de ideas entre los miembros del equipo y las partes interesadas, lo que permite una rápida iteración y retroalimentación. Los diagramas son un tipo de prototipo de boceto de baja fidelidad.
Los guiones gráficos ilustran la experiencia del usuario con un producto y capturan la secuencia de acciones e interacciones que se espera que lleve a cabo. Estos prototipos son un formato narrativo creado para ayudar a los equipos a comprender mejor la experiencia del usuario, incorporando esa comprensión en sus diseños. Los guiones gráficos destacan los posibles problemas y oportunidades del recorrido del usuario, lo que los convierte en una valiosa herramienta para visualizar y perfeccionar su experiencia.
En el caso de los prototipos de representación de roles, los miembros del equipo representan situaciones de uso del producto para simular posibles interacciones y experiencias de usuario. Este método ayuda a comprender los aspectos humanos del diseño, como la ergonomía y la respuesta emocional. La representación de roles puede ser una forma eficaz de identificar las necesidades y expectativas de los usuarios en las primeras fases del proceso de diseño, mucho antes de que se pueda compartir algo cercano a un producto final para obtener comentarios.
Este enfoque implica crear la interfaz de un producto digital en papel, incluyendo pantallas, botones y otros elementos interactivos. Las interfaces en papel son útiles para las pruebas de facilidad de uso y la exploración del flujo del usuario sin necesidad de desarrollo digital. Son económicas y fáciles de modificar, y fomentan la colaboración en equipo y la participación de los usuarios en el proceso de diseño.
Los diagramas reticulares son planos básicos de interfaces digitales que se centran en el diseño y la funcionalidad de un producto sin elementos de diseño detallados (es decir, colores y gráficos). Son una herramienta esencial en el proceso de diseño digital, lo que permite a los diseñadores estructurar la jerarquía de la información y el diseño de las páginas web o aplicaciones. Los diagramas reticulares facilitan los debates sobre la colocación del contenido, la funcionalidad y el flujo del usuario sin distracciones. Asimismo, son relativamente simples de producir y modificar, por lo que son ideales para iterar conceptos de diseño y estrategias de facilidad de uso.
Las maquetas son más detalladas que los diagramas reticulares y proporcionan una representación visual de la apariencia del producto que incluye esquemas de color, tipografía e imágenes. Su inconveniente es que son estáticas; ofrecen a las partes interesadas una visión más detallada del aspecto que tendrá el producto final, lo que permite obtener comentarios fundamentados sobre los aspectos visuales del diseño, pero no muestran la funcionalidad real. Las maquetas son útiles para perfeccionar los elementos estéticos y de marca antes de pasar a la fase de desarrollo, que es más costosa y que requiere mucho tiempo.
Como su nombre indica, se trata de prototipos tridimensionales que representan un producto físico. Pueden ser desde modelos sencillos y hechos a mano hasta modelos más sofisticados creados con impresión 3D. Los modelos físicos son esenciales para evaluar la forma, el tamaño, la ergonomía y los aspectos materiales de un producto. Permiten realizar pruebas prácticas y resultan muy útiles a la hora de ajustar los productos físicos.
Esta categoría describe los prototipos que se desarrollan basándose en la información y los comentarios directos de los usuarios potenciales. La creación de prototipos basada en los usuarios a menudo implica sesiones de diseño participativas en las que los usuarios reciben herramientas y materiales para crear sus propios prototipos con los que expresar sus deseos y necesidades. Este enfoque garantiza que el desarrollo del producto esté estrechamente alineado con las expectativas y los requisitos de los usuarios, lo que mejora la relevancia y la facilidad de uso del producto final.
Los prototipos Mago de Oz simulan la funcionalidad de un producto digital sin desarrollar completamente la tecnología que lo respalda. Los usuarios interactúan con lo que creen que es un sistema autónomo pero, en el fondo, son operadores humanos los que controlan las respuestas. Este método es útil para probar interacciones complejas, funcionalidades y respuestas de usuarios sin la inversión inicial en el desarrollo completo del sistema.
Obviamente, hay cierta superposición entre estas categorías. Las organizaciones pueden optar por emplear una combinación de varias opciones de creación de prototipos y adaptar su estrategia a través de diversos enfoques de baja y alta fidelidad.
La creación de prototipos no es solo un paso en el proceso de diseño; es una filosofía que sustenta el desarrollo de productos innovadores y se alinea estrechamente con metodologías como el pensamiento de diseño y los sprints de diseño. Estos enfoques hacen hincapié en la ideación rápida, el diseño centrado en el usuario y las pruebas iterativas, principios fundamentales para crear productos que realmente satisfagan las necesidades y expectativas de los usuarios. La creación de prototipos permite llevar ideas abstractas al mundo tangible, lo que ayuda a los equipos a explorar, evaluar y perfeccionar sus productos mientras aún son solo conceptos.
Estas son algunas de las ventajas de la creación de prototipos:
La creación de prototipos sirve como base concreta para la tormenta de ideas y la mejora del producto. Con una imagen, modelo, diagrama reticular o cualquier otro recurso visual que proporcione una representación accesible del producto final deseado, las partes interesadas de todos los niveles tienen un marco de referencia común desde el que comunicar y discutir los posibles beneficios, riesgos y costes. Esta alineación es vital para tomar decisiones fundamentadas en las primeras etapas del proceso de desarrollo.
Cuanto más rápido se revise y vuelva a evaluar un diseño, antes llegará al consumidor. La creación de prototipos permite iterar con rapidez; los equipos de diseño pueden identificar defectos y realizar ajustes en una fase temprana cuando los cambios son más rápidos y menos costosos de implementar. Este proceso iterativo es el núcleo del pensamiento de diseño, lo que garantiza que el producto evolucione poniendo siempre al usuario en el centro.
Satisfacer las expectativas de los clientes es difícil si no se conocen. Al presentar los prototipos a los usuarios, los diseñadores pueden recopilar valiosos comentarios sobre la facilidad de uso y la conveniencia de un producto. Esta interacción directa ayuda a comprender las necesidades, preferencias y problemas del usuario, lo que permite adaptar el producto a su público objetivo.
La creación de prototipos permite a los diseñadores centrarse en resolver problemas reales de los usuarios e identificar cualquier problema de accesibilidad. Este enfoque garantiza que el producto final no solo sea funcional y útil, sino también inclusivo, y que se adapte a una amplia gama de usuarios al tiempo que mejora la experiencia general.
Cuando las partes interesadas participan en el proceso de creación de prototipos y pueden ver un prototipo e interactuar con él, es más probable que tengan un sentido de propiedad y participación en el éxito del producto. Este sentido de propiedad ayuda a garantizar que el proyecto tenga el nivel adecuado de respaldo interno.
La creación de prototipos puede reducir significativamente la duración del ciclo de desarrollo gracias a que permite identificar y corregir los errores en las primeras fases del proceso de diseño. Esta solución de problemas preventiva evita revisiones costosas y laboriosas a posteriori, lo que garantiza una transición más rápida y fluida desde la idea hasta el lanzamiento.
La creación de prototipos ayuda a las empresas a evitar los costes excesivos asociados a los cambios durante la fase de desarrollo o después del lanzamiento del producto. Adoptar un enfoque proactivo para la resolución de problemas garantiza que los recursos se asignen de forma eficiente, lo que ahorra dinero en general.
La naturaleza iterativa de la creación de prototipos fomenta la mejora y la innovación continuas. Los equipos pueden experimentar con ideas arriesgadas en un entorno de bajo riesgo, lo que conduce a soluciones más creativas e innovadoras.
La creación de prototipos es un proceso que requiere coordinación y estrategia. Y aunque existen varias categorías de prototipos y cada empresa puede adaptar el proceso de creación de prototipos para satisfacer sus requisitos únicos, hay algunos pasos esenciales que se pueden aplicar universalmente. Considera los siguientes pasos al comenzar a crear un prototipo:
Como se ha mencionado anteriormente, todo buen producto parte de una idea, por lo que el primer paso en la creación de prototipos es encontrar esa idea. Amplía las posibilidades de éxito generando una variedad de conceptos sin limitar la creatividad. Esta fase de tormenta de ideas favorece la búsqueda de soluciones innovadoras y la exploración de múltiples posibilidades. El objetivo es describir varios enfoques para resolver el problema identificado o satisfacer una necesidad específica del usuario. Esta etapa sienta las bases de lo que será el prototipo.
Basándote en las ideas generadas durante la fase anterior, decide el tipo de prototipo que mejor se adapte a la etapa actual y a los objetivos del proyecto. Podría ser desde un boceto de baja fidelidad que explore el concepto inicial hasta un prototipo digital de alta fidelidad para pruebas de usuario más detalladas. La elección dependerá de factores como la complejidad de la idea, la necesidad de interacción del usuario y la disponibilidad de los recursos necesarios.
Una vez seleccionado el prototipo, es el momento de decidir qué se quiere lograr con él, es decidir, definir objetivos claros y específicos para el proyecto. Estos objetivos podrían estar relacionados con la validación del concepto, la prueba de funciones específicas o la comprensión de las interacciones del usuario. El establecimiento de objetivos garantiza que el proceso de creación de prototipos permanezca centrado y pueda medirse, lo que permite tomar decisiones más claras basadas en los resultados de las pruebas y los comentarios de los usuarios.
La eficacia del prototipo dependerá en gran medida de las herramientas y los materiales utilizados para crearlo. Es importante seleccionar los recursos que mejor se ajusten al tipo de prototipo que se está creando. En el caso de los productos digitales, puede tratarse de software de diagramas reticulares, soluciones de código bajo para crear funcionalidades o plataformas de diseño avanzadas para elaborar prototipos de alta fidelidad. En el caso de los productos físicos, los recursos utilizados pueden ser desde materiales de manualidades para crear una maqueta básica hasta una sofisticada impresión 3D para obtener más detalles y funcionalidad.
Una vez completado el prototipo, se debe probar teniendo en cuenta los objetivos establecidos. Este paso es iterativo; en función de los comentarios y los resultados de las pruebas, es probable que el prototipo se someta a varias rondas de revisiones. Una ejecución correcta consiste en crear primero el prototipo y, a continuación, aprender de él, iterar el diseño y perfeccionar continuamente el concepto hasta que cumpla los objetivos del proyecto.
La transición desde el concepto al producto final y listo para el mercado puede ser un camino irregular. La creación de prototipos es una fase indispensable en este recorrido, ya que facilita las cosas y permite a los equipos visualizar, probar e iterar sus ideas de forma eficiente con un riesgo mínimo. Se trata de un proceso que no solo ahorra tiempo y reduce costes, sino que también garantiza que el producto final esté estrechamente alineado con las necesidades del usuario y los objetivos empresariales. ServiceNow, líder en soluciones de gestión de TI, proporciona los recursos y la asistencia que las empresas requieren durante el proceso de creación de prototipos.
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