A medida que las organizaciones modernas adoptan los microservicios para desarrollar aplicaciones escalables y flexibles, gestionar la comunicación entre estos servicios independientes representa un desafío cada vez más importante. Con el crecimiento de la computación en la nube y las arquitecturas distribuidas, los equipos de tecnología de la información (TI) se enfrentan a una creciente complejidad a la hora de garantizar interacciones de servicio a servicio que sean confiables, seguras y eficientes. La verdad es que los enfoques tradicionales de la gestión de servicios a veces no son suficientes para administrar ecosistemas de microservicios dinámicos e interconectados. Para abordar esta brecha, las organizaciones exitosas están adoptando un enfoque de malla de servicios.
Una malla de servicios es una capa de infraestructura dedicada que está diseñada para optimizar la comunicación de microservicios. Con la integración de una malla de servicios a las infraestructuras de TI, las organizaciones pueden lograr un mayor control y observabilidad sobre sus interacciones de servicio. Ya sea que se despliegue en clústeres de Kubernetes o en infraestructuras de nube más amplias, la malla de servicios se está convirtiendo en una tecnología fundamental de la estrategia de TI moderna.
Al reunir varias funciones en una sola capa cohesiva, la malla de servicios aborda los desafíos operativos y de seguridad inherentes a los ecosistemas de microservicios. Entre las características más esenciales que definen una malla de servicios eficaz se encuentran las siguientes:
- Confiabilidad
La malla de servicios garantiza una comunicación estable y eficiente a partir del uso de “proxies sidecar” (proxies ligeros desplegados junto con cada instancia de microservicio) para gestionar el tráfico y aplicar políticas. Esto ayuda a mantener un rendimiento constante, incluso en entornos complejos. - Seguridad
Con la incorporación del cifrado y los controles de acceso en la comunicación de servicio a servicio, la malla de servicios protege los datos en tránsito. Centraliza la gestión de las políticas de autenticación y autorización, lo que minimiza las vulnerabilidades a medida que los microservicios interactúan en toda la red. - Resiliencia
Al incorporar mecanismos como reintentos, rotura de circuitos y tiempos de espera, la malla de servicios fortalece la resiliencia general de las aplicaciones. Estas características ayudan a mitigar el impacto de las fallas del servicio o las interrupciones de la red, lo que mantiene la disponibilidad de los servicios fundamentales. - Observabilidad
La malla de servicios proporciona conocimientos profundos sobre el rendimiento del sistema mediante la recopilación de datos de telemetría, el rastreo de los flujos de solicitudes y la agregación de registros. Estas características ayudan a los equipos de TI a monitorear el estado del servicio e identificar cuellos de botella. También pueden solucionar problemas de manera más eficaz. - Gestión del tráfico
Con competencias avanzadas de enrutamiento, la malla de servicios permite tener un control preciso del flujo de tráfico entre servicios. Esto incluye técnicas como la división del tráfico para despliegues canarios, el enrutamiento dinámico de solicitudes y la inyección de fallas para probar el comportamiento del sistema en diferentes situaciones. - Comunicación desacoplada
La malla de servicios separa la gestión de red de la lógica de la aplicación, lo que garantiza que los cambios en la comunicación de servicios no interrumpan la funcionalidad de la aplicación. Esta abstracción simplifica el desarrollo, al tiempo que mantiene prácticas de comunicación coherentes en todo el sistema.
Las puertas de enlace de API y las mallas de servicios son herramientas para gestionar la comunicación dentro de arquitecturas de microservicios. Como tales, comparten muchas similitudes: ambas mejoran la conectividad, la seguridad y la observabilidad. Dicho esto, operan en diferentes niveles de la infraestructura y se dirigen a tipos de tráfico distintos. En particular, una puerta de enlace de API difiere de una malla de servicios de las siguientes maneras:
- Enfoque operativo
La gestión de las API como productos es un objetivo central de las puertas de enlace de API y suele incluir el control de versiones de API, el análisis y las herramientas de desarrollador. Por el contrario, la malla de servicios se centra en la confiabilidad y resiliencia de los microservicios. - Tipo y alcance del tráfico
Las puertas de enlace de API se centran en el tráfico norte-sur, con solicitudes externas que entran o salen del sistema. Las mallas de servicios, por su parte, manejan el tráfico de este a oeste, por lo que se centran en la comunicación entre servicios dentro del sistema. - Función primaria
El propósito principal de una puerta de enlace de API es actuar como un punto de acceso central, enrutar solicitudes externas, gestionar la autenticación y hacer posible la integración de API entre sistemas externos y servicios internos. Una malla de servicios mejora la comunicación interna, ya que permite la detección de servicios y el equilibrio de carga, y prioriza el intercambio seguro de datos. - Ubicación de implementación
Ubicada en el borde de una red, una puerta de enlace de API regula el acceso a los servicios internos. Una malla de servicios funciona de forma interna y despliega proxies sidecar junto con microservicios para gestionar la comunicación directamente dentro de la infraestructura. - Enfoque de seguridad
La seguridad externa es una característica clave de las puertas de enlace de API, que protegen el acceso a través de la autenticación de usuario, la autorización y el filtrado de IP. Por su parte, las mallas de servicios se centran en la ciberseguridad interna a través del cifrado de la comunicación de servicio a servicio y el despliegue de controles de acceso granulares y TLS mutuos (mTLS).
A medida que las arquitecturas de microservicios se vuelven más complejas, la gestión de la comunicación entre servicios es cada vez más difícil. La malla de servicios ofrece una solución sólida, ya que centraliza el control de la comunicación de servicio a servicio. Esto conlleva una clara serie de ventajas.
La malla de servicios proporciona una gama de competencias que abordan desafíos fundamentales en sistemas distribuidos. Estos beneficios incluyen los siguientes:
- Detección del servicio
La gestión manual del punto final del servicio en entornos dinámicos se vuelve poco práctica a medida que aumenta la cantidad de servicios. La malla de servicios automatiza la detección de servicios con un registro que permite rastrear los servicios y sus ubicaciones en tiempo real. Esta competencia reduce los gastos generales operativos y garantiza que los servicios puedan localizarse e interactuar entre sí a medida que el entorno evoluciona. - Gestión del tráfico
La capacidad de controlar cómo fluye el tráfico entre microservicios es esencial para mantener el rendimiento y la confiabilidad. La malla de servicios es compatible con características avanzadas como el equilibrio de carga, el enrutamiento de solicitudes y la división del tráfico, lo que permite a las organizaciones optimizar la forma en que utilizan sus recursos. - Seguridad a escala
Proteger los datos confidenciales dentro de una aplicación distribuida es un desafío, en particular cuando los servicios se comunican con frecuencia. La malla de servicios refuerza la seguridad de la red a través del cifrado del tráfico y la aplicación de controles de acceso detallados. Esto ayuda a proteger las interacciones entre servicios y permite a las organizaciones adoptar un modelo de seguridad de “confianza cero”. - Observabilidad y trazabilidad
Obtener visibilidad del rendimiento y el comportamiento de los microservicios es crucial para identificar cuellos de botella y solucionar problemas. La malla de servicios ofrece observabilidad integrada mediante la recopilación de métricas, el rastreo de solicitudes entre servicios y la agregación de registros. Estos conocimientos ayudan a los equipos de TI a monitorear el estado del sistema y resolver los problemas de manera más eficaz. - Automatización de red
La gestión manual de la comunicación de servicio a servicio puede generar incoherencias e ineficiencias operativas. La malla de servicios automatiza procesos clave como los reintentos, los tiempos de espera y la rotura de circuitos, lo que promueve prácticas de comunicación coherentes en todos los servicios. De esta manera, se reducen los errores humanos y se mejora la confiabilidad general del sistema.
- Integración
Adoptar una malla de servicios implica integrarla a aplicaciones, herramientas y flujos de trabajo existentes, un proceso que puede ser complicado y consumir mucho tiempo. Antes de comprometerse, las organizaciones deben evaluar las soluciones de malla de servicios para verificar su compatibilidad con la infraestructura actual. - Mayor complejidad
La introducción de una malla de servicios agrega una capa adicional a la infraestructura de la aplicación, lo que puede aumentar la posibilidad de que se produzcan configuraciones erróneas. Establece una política clara y adopta las prácticas recomendadas para la gestión de la configuración a fin de simplificar las operaciones y reducir los errores. - Curva de aprendizaje
Las mallas de servicios exigen conocimientos especializados para la configuración, el monitoreo y la solución de problemas. Esto puede ser abrumador para los equipos que no están familiarizados con la tecnología. Invierte en la formación y documentación del equipo a fin de ayudar a cerrar esta brecha de habilidades y aprovechar el soporte de los proveedores para abordar cualquier problema específico.
Si bien las mallas de servicios ofrecen beneficios significativos, su implementación puede presentar ciertos desafíos. A la hora de considerar una solución de malla de servicios, ten en cuenta estos posibles problemas:
El plano de datos es responsable de la gestión del flujo de tráfico entre microservicios. Consiste en proxies sidecar diseñados para manejar tareas como las siguientes:
- Interceptar y enrutar solicitudes entre servicios.
- Proteger la comunicación mediante el establecimiento de canales encriptados entre fuentes y destinos.
- Implementar características de resiliencia para mantener la disponibilidad de servicio durante fallas o desaceleraciones.
A través de la gestión de estas funciones, el plano de datos optimiza la comunicación en toda la red y reduce la carga de los microservicios individuales.
El plano de control actúa como el concentrador de gestión central de la malla de servicios. Proporciona a los administradores herramientas para definir políticas, configurar reglas de enrutamiento y aplicar la configuración de seguridad. Entre las responsabilidades clave del plano de control se incluyen las siguientes:
- Mantener un registro de servicios que rastree todos los servicios y sus ubicaciones dentro de la malla.
- Automatizar la detección de servicios mediante el registro de servicios nuevos y la eliminación de los inactivos.
- Distribuir configuraciones al plano de datos, lo que permite que los proxies se adapten sin interrumpir las operaciones de servicio.
- Agregar datos de telemetría (es decir, métricas, registros y rastreos) para proporcionar conocimientos sobre el rendimiento y el estado del sistema.
Con el plano de control, los cambios en la configuración de la malla de servicios, como las actualizaciones de las políticas de seguridad o las reglas de tráfico, se pueden aplicar en tiempo real sin necesidad de reiniciar el servicio.
El despliegue de una malla de servicios no es una tarea sencilla; garantizar una integración efectiva a la arquitectura de microservicios existente suele requerir un enfoque deliberado que consta de varios pasos. A continuación, se presentan las etapas más esenciales involucradas en la implementación de una malla de servicios:
- Evalúa la arquitectura de microservicios actual
Comienza evaluando la arquitectura existente para identificar puntos débiles, necesidades de escalabilidad y áreas en las que se podría mejorar la resiliencia, ya que esto ayudará a establecer objetivos y expectativas claros para la malla de servicios. Crea una lista de comprobación de los resultados deseados para guiar la implementación y medir el impacto posterior.
- Elige la solución de malla de servicios adecuada
Investiga diferentes soluciones de malla de servicios para determinar cuál se adapta mejor a las metas y al entorno objetivo. Realiza pruebas de concepto para validar la compatibilidad y la funcionalidad antes de comprometerte con una solución. - Desarrolla una estrategia de adopción por fases
No intentes realizar una implementación a gran escala de una vez. En cambio, comienza con un pequeño subconjunto de servicios. Utiliza estos servicios para identificar los posibles desafíos y ajustar las configuraciones antes de expandir la implementación de forma gradual. Realiza los ajustes necesarios. - Integra y configura la malla de servicios
Una vez que la estrategia por fases esté establecida, despliega el plano de control y los proxies sidecar en los servicios piloto. Utiliza esta fase para ajustar la configuración de la malla de servicios y obtener un rendimiento óptimo. - Monitorea y soluciona problemas durante y después del despliegue
Aprovecha las características de observabilidad de la malla de servicios para monitorear métricas, registros y rastreos distribuidos. Establece procesos de alerta y de respuesta a incidentes para identificar con rapidez cualquier problema que deba abordarse. Revisa con frecuencia el rendimiento y la escalabilidad a fin de asegurarte de que la malla funcione según lo previsto.
Basadas en la ServiceNow AI Platform mejorada con IA, las aplicaciones especializadas de ServiceNow están diseñadas para integrarse a tecnologías de malla y ayudar a las organizaciones a optimizar sus despliegues de mallas de servicios. La observabilidad de servicios unifica los datos de telemetría en una plataforma perfecta y, así, permite a los equipos monitorear dependencias, predecir posibles interrupciones e identificar con rapidez las causas raíz de los problemas de servicio. Además, la asignación de servicios proporciona una vista completa y dinámica de los servicios digitales, lo que ilustra cómo interactúan los microservicios y la infraestructura. Juntas, estas soluciones permiten que los equipos de TI y DevOps mantengan entornos de malla de servicios seguros, resilientes y de alto rendimiento.
Al aprovechar estas aplicaciones, las organizaciones pueden emplear operaciones con conciencia de servicio para diagnosticar y priorizar problemas, optimizar los flujos de tráfico y mantener el cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio (SLA) con los clientes. Identifica las interrupciones más rápido para reducir el tiempo medio de resolución (MTTR) y garantiza la confiabilidad con la detección proactiva de problemas. Rastrea de forma dinámica los microservicios dentro de las arquitecturas de malla de servicios y visualiza las relaciones entre los componentes. Juntas, estas y otras competencias te dan el poder de hacer que tu solución de malla de servicios sea una base segura para ofrecer servicios digitales escalables, seguros y de alto rendimiento.
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